La historia detrás de la construcción de la Sagrada Familia

La Sagrada Familia es una de las construcciones más impresionantes de la ciudad de Barcelona y de toda España. Pero, ¿conoces la historia detrás de su construcción? En este artículo vamos a adentrarnos en los detalles de cómo surgió este majestuoso templo y los desafíos que ha enfrentado a lo largo de los años.

Antecedentes

La creación de la Sagrada Familia se remonta a finales del siglo XIX cuando el arquitecto catalán Francisco de Paula del Villar diseñó una iglesia de estilo neogótico para el barrio barcelonés de Gracia. Sin embargo, la obra fue abandonada poco después, dejando un terreno baldío de lo que debía ser uno de los templos más espectaculares de la ciudad.

En 1883, el joven arquitecto Antoni Gaudí fue comisionado para continuar el proyecto. Aunque solo tenía 31 años, estaba dispuesto a llevar a cabo una obra que pudiera perdurar en el tiempo y maravillar a todos aquellos que la observaran. Su idea era transformar la iglesia en una verdadera obra de arte, sin preocuparse demasiado por el tiempo y el dinero que se necesitaba invertir en ella.

Primeras etapas de construcción

Gaudí inició la obra en 1884 y trabajó en ella durante 43 años, hasta su muerte en 1926. En sus primeros años, se enfocó en la construcción de la cripta, donde se encuentra su tumba. La cripta es un espacio de 60 x 15 metros en forma de cruz latina, que se encuentra a 7,5 metros de profundidad. Para la construcción de la cripta, Gaudí utilizó piedra y ladrillo sin revestir, dejando a la vista la textura natural de los materiales.

Luego de la construcción de la cripta, Gaudí comenzó a trabajar en la fachada del Nacimiento, una de las tres que conforman el templo, y en la construcción de la nave central. Para la fachada del Nacimiento, Gaudí se inspiró en el estilo gótico y en la naturaleza, utilizando los elementos que la componen: el sol, las estrellas y los árboles. Su objetivo era crear una obra de arte que evocara el nacimiento de Jesús y que pudiera ser admirada por generaciones venideras.

Desafíos durante la construcción

A pesar de la pasión y dedicación del arquitecto, la obra de la Sagrada Familia enfrentó numerosos desafíos a lo largo del tiempo. Uno de los principales fue el inicio de la Guerra Civil Española en 1936, que interrumpió las obras y puso en peligro la integridad del templo. Durante la guerra, algunos obreros intentaron proteger la iglesia, pero se percibió que su trabajo era insuficiente y la Sagrada Familia se convirtió en un blanco para ambos bandos.

Otro de los desafíos a los que se enfrentó la construcción de la Sagrada Familia fue la falta de financiación. Gaudí siempre se preocupó poco por los costes, pero después de su muerte, los recursos se diluyeron. Esta falta de fondos ha retrasado la finalización de la obra y obligado a sucesivas generaciones de arquitectos a buscar diversas fuentes de financiación para poder continuar la edificación.

Avances en la actualidad

Hoy en día, la construcción de la Sagrada Familia sigue avanzando. En los últimos años, se han completado varios proyectos importantes, como la restauración de la fachada del Nacimiento y la finalización de la torre central, que tiene una altura de 172,5 metros. A pesar de que todavía queda mucho trabajo por hacer, el templo ya se encuentra abierto al público y recibe una gran cantidad de visitantes todos los años.

En este momento, la construcción de la Sagrada Familia es dirigida por el arquitecto Jordi Faulí, quien ha trabajado en el templo desde 1986. Faulí ha continuado la filosofía de Gaudí, utilizando los mismos materiales y siguiendo los principios del arquitecto para garantizar la continuidad de la obra.

Conclusión

La Sagrada Familia es un templo majestuoso que ha logrado sobrevivir a los desafíos políticos y financieros durante más de un siglo. La pasión y dedicación de Antoni Gaudí ha inspirado a muchos arquitectos y constituye uno de los legados más importantes de la ciudad de Barcelona. A lo largo del tiempo, el templo ha sido restaurado y ha avanzado hacia su finalización, y aunque todavía queda mucho por hacer, la Sagrada Familia ya es una de las construcciones más espectaculares y admiradas de todo el mundo.